miércoles, 26 de noviembre de 2014

El otoño de la vida


Un día abres los ojos y ves como la vida ha pasado en un suspiro; como el niño de ayer, hoy, ya es un hombre maduro.
Compruebas que el tiempo tiene otra dimensión, que ya no corres en todas las direcciones.
Que ya te quedan pocos puentes que cruzar y el que te ha llevado a donde estás, te da una perspectiva diferente de la vida.
Aunque no existe la ilusión infantil, sí que hay experiencia y esperanza, ganas de seguir sorprendiéndote.
La luz de cada día te hace ver con más claridad lo que realmente merece la pena en la vida.
Si llegas a este momento conservando tus sueños, sin duda has triunfado.
Si dejas que el aire de cada madrugada renueve tu vida y te sientes unido a todo, más que dominándolo todo, ya has aprendido algo importante.
Al final comprendes que todo es cambio, que todo está en movimiento y fluye sin cesar.
Te das cuenta que en ocasiones el tener tiempo para disfrutar del silencio es algo mágico.
Y que cada vida que desaparece, da lugar a un nuevo ciclo lleno de color y esperanza.
Ahora podemos distinguir mejor los matices de todo lo que nos rodea y somos un poco más sabios, al tiempo que somos conscientes de lo mucho que ignoramos.
Ya no podemos echar la culpa a nadie de lo que nos sucede, porque el camino es nuestro y lo recorremos según nos dicta nuestro corazón.
No me culpo por las cosas vividas. No guardo rencor.
Tan solo intento que mis sueños no mueran porque con ellos moriría yo.
Cada día intento que mis pensamientos sean como flores que adornen mi vida, que la llenen de magia y fantasía.
Pero sobre todo, no pierdo la oportunidad de disfrutar de cada instante maravilloso que la vida me sigue regalando.
Mientras siga respirando, seguiré agradeciendo, que la vida me sorprenda siendo una mezcla de equilibrio y cambio que no cesa de fluir, en la que solo soy una gota, que algunas veces olvida que está unida a todas las demás que forman el río de la vida. 

 Autor desconocido.

jueves, 21 de junio de 2012


“Somos nuestra memoria….”  Jorge Luis Borges

Cuando me invitaron como ex alumno a compartir el acto para conmemorar el Día de la Bandera en el Instituto Provincial de Educación Técnica y Media (IPETYM) Nº 262, me sorprendió mucho y a pesar de que dicho instituto es una continuación de la escuela media que me formó, en principio no lo podía entender.
Decidí ir, en principio por respeto, pero más que nada por la oportunidad de encontrarme con antiguos compañeros. Además hace ya un tiempo que resolví hacer el ejercicio de contrariar mis prejuicios (en este caso mi resistencia a acudir a un lugar que para mí no significaba mucho)  para dejarme llevar por la realidad a donde quiera que ésta vaya.
La primera satisfacción fue la del encuentro con los compañeros de la adolescencia (creo que a todos nos pasó lo mismo, costó reconocer a algunos – el tiempo hace de las suyas-).
Otra grata sorpresa fue que las 50 promociones estuvieron  representadas por sus abanderados y/o escoltas. Cincuenta años de orgulloso esfuerzo, mérito y responsabilidad (tal como lo califica el recordatorio entregado a cada uno).
Pero sin duda lo más gratificante fue volver a encontrarme con el nombre Dr. Belisario Roldán, que yo creía olvidado o perdido en los distintos cambios que han sufrido nuestras instituciones educativas.
Durante el acto comencé estando un poco perdido, las realidades han cambiado, especialmente para los “veteranos” como uno , a los que nos cuesta despegarnos del que “el pasado siempre fue mejor”. No era mi escuela (el edificio por lo menos), los profesores tienen otro estilo (para colmo los veía terriblemente jóvenes), etc. etc.
Pero poco a poco me fue ganando la emoción y fui reconociéndome en un lugar que era extraño para mí. Y fueron esas tres palabras de Borges: “Somos nuestra memoria”  las que terminaron de incluirme en el presente de esta Institución y entenderla como mía otra vez.
Al fin y al cabo no hay épocas mejores, ni peores, solo realidades distintas. Y basta con que un recuerdo nos toque íntimamente para volver a sentir aromas que teníamos dormidos aunque los lugares sean otros. 
Borges y Belisario Roldán hicieron que un tropel de recuerdos aflorara a mi mente. Infinidad de rostros y momentos tan queridos que guardo en el corazón y que me conectan con lo mejor de nosotros mismos: los sueños y la inocencia.
Se puede, ¡qué diablos!, vivir otra vez,
a pura memoria los buenos momentos.
“Adiós” de Belisario Roldán

P.D.: Con todo mi agradecimiento a las autoridades del I.P.E.T.Y.M. 262 "Dr. Belisario Roldán"



viernes, 13 de abril de 2012

MENSAJES DE AMOR Y TIEMPO

Caminar por el monte xerófilo argentino, zona que se extiende desde el norte de la provincia de Córdoba, la provincia de Santiago del Estero, el norte santafecino, el este salteño y las provincias de Chaco y Formosa siempre me ha provocado una intensa emoción, un sentimiento muy  fuerte.
El paisaje agreste conformado por una vegetación propia de lugares con escasas lluvias, y una fauna que llama la atención por su dualidad entre lo muy salvaje  y lo muy  tierno.
Pero más que nada la cordialidad de su gente es lo que impacta. Siempre dispuesta a dar lo poco que tienen para que el visitante se encuentre a gusto. Como aquella vez en pleno invierno, en un paraje cercano a Gancedo, Don Antonio Godoy nos prestó su rancho para que pasáramos la noche e hizo dormir a sus hijos debajo de la ramada. O la familia Gorosito de La Encrucijada que nos esperaba con los brazos abiertos y Miguel (que por ese entonces era un chico) nos hacía de baqueano por el norte cordobés. Esa gente es igual al paisaje, sufrido, taciturno, cordial y a la vez  arisco.
Los caminos polvorientos, largos e interminables cruzados muy de vez en cuando por algún carro, o en mejor de los casos por algún sulky, o solamente una bicicleta. Y los algarrobos, los espinillos y los quebrachos. Las montarazas, las corzuelas y las chuñas, colorido collage que vuelve a mi memoria. Hermosos recuerdos, vívidos y posiblemente magnificados por el tiempo transcurrido, pero como dice mi amigo Jorge: “recordar” es volver a pasar por el corazón algo que hemos experimentado y hoy mi corazón es desmesurado.
 Es por eso  que  para este humilde servidor la mejor representación de ese entrañable monte es este tema de Elsa Corbalán y Onofre Paz






Espesura de los montes, canto del ave salvaje
mensaje de amor y tiempo, en el árbol y el plumaje.
Rumor del silencio herido, por el canto de algún hacha
o el silbó de algún peonsito, que va volviendo a la casa.
Noche llena de misterio, calladas aves que vuelan
Remontando a la distancia, sus sueños hechos tinieblas
mirada del hombre simple, temeroso y tan sufrido
que habla con ruda nostalgia, de las cosas que ha perdido.
"Monte Quemado que esperas, una bendición de Dios
árbol, pájaro y camino, tierra, noche, canto y sol"
Monte espeso monte virgen, tan lejano y olvidado
andando nomás distancias, pago de Monte Quemado.
Rastros que ondulan la siesta, dibujándose en la tierra
amor que explota en el aire, mezclado con las tristezas.
Noche llena de misterio, calladas aves que vuelan
Remontando a la distancia, sus sueños hechos tinieblas
mirada del hombre simple, temeroso y tan sufrido
que habla con ruda nostalgia, de las cosas que ha perdido



jueves, 12 de enero de 2012

LOS PASOS

Siempre me llamaron la atención los hechos cotidianos, y que por ser cotidianos, muchas veces pasan desapercibidos.
Hoy quiero hablar de los pasos, caminar, andar. La primera acepción en el Diccionario de la Lengua Castellana (o Española) dice: "paso” m. Movimiento de cada uno de los pies con que se avanza al andar.
Es toda una odisea aprender a dar los primeros pasos,  por ello nos tienen que ayudar.
Hoy quiero recordar aquellos primeros pasos que diste en la Plaza Urquiza donde te llevaba todas las tardes, vivíamos al frente y era casi toda nuestra. No solo aprendiste a ir hacia adelante, eras mucho mejor yendo hacia arriba; al tobogán “lo hacías de goma”.
Después aprendiste a dar pasos bajando la escalerita del comedor de nuestra casa. Donde otros chicos se caían vos las bajabas corriendo. Eso me costó el bochorno en la fiesta de colación de tu tío Pedro. Porque para vos todos los desniveles eran iguales y te largaste a bajar de la galería al patio del Colegio de Vignaud como si fuera un saltito y era más alto que vos. El pegar el salto y tomarte para que no te golpearas fue toda una sola cosa, pero me costó un pantalón roto que me dejó el “traste” al aire y no poder levantarme en toda la fiesta, ni siquiera para entregarle el diploma a mi hermano.
Más tarde tus pasos te llevaron hacia el “Oso Yogui” y empezaste a hacer tu propio camino. Aparecieron otras personas Brenda, Belén y aquel vecinito del frente que también iba al Jardín.
La vuelta a Morteros te permitió conocer más compañeros en la primaria y la secundaria, y así seguiste dando pasos. En el trabajo, en la terciaria, en cada lugar en que los hiciste dejaste huellas profundas. La infinidad de amigos así lo demuestra. Sembraste mucho cariño y comprensión, amistad y buena onda, mostrando respeto por los demás, pero además, y para mí lo más importante, te forjaste un carácter firme que no te impide ser muy dulce.
Podría estar horas enumerando tantos pasos que te vi dar y de los que estamos muy orgullosos con tu madre.
Hoy estás por dar un paso muy importante y de nuevo estaré caminando a tu lado, aunque esta vez no sé quién sostendrá a quién. O tal vez solo caminemos uno al lado del otro como dos personas que se quieren mucho y han compartido cosas hermosas y simples de la vida, como cualquier padre y con su hija.
Camina despacio y disfrutá cada momento, que nadie ni nada te lo arruine, mientras tanto yo agradezco a Dios y a la vida por haber sido uno de los dos que te enseñaron a dar aquellos primeros pasos.










jueves, 10 de noviembre de 2011

De poetas y de locos…

“Que es ser poeta?” Me preguntás?

Ser poeta es tener la capacidad de convertir un simple hecho cotidiano en una obra de arte.
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.
Para Gustavo Adolfo Bécquer el amor es su musa (amor fracasado, eso sí) y nos regaló la belleza de sus rimas.
Algunas historias

Huevos revueltos (Un tema criticado, rechazado, y burlado):  “Yesterday terminó siendo un himno, gracias al empeño que puso Paul McCartney durante un año. Es la canción con más transmisiones en las radios de todo el mundo (según la BMI, cerca de 7.000.000 de interpretaciones en el siglo XX) y más de 1600 versiones. 
La primera estrofa decía “Ayer, todos mis problemas parecían huevos revueltos” y fue cambiada por “Ayer, todos mis problemas parecían tan lejanos”. El pobre Paul pasó de su dolor de panza al miedo de haber perdido su frescura en el amor.

El riff más reconocido del rock nace de un incendio: Los integrantes de Deep Purple pudieron escapar del barco donde funcionaba el Casino de Montreux, al que habían asistido a ver un recital de Frank Zappa and The Mothers of Inventions, y que se prendió fuego merced a una bengala que encendiera un seguidor. Desde la vereda vieron como se destruyó todo el lugar. Ese momento fue narrado en una canción Smoke on the wather (Humo sobre el agua) tema emblemático del hard rock. 

Veteranos, Copas y Jovencitas inalcanzables: Dos veteranos se juntaban todos los días en un bar ubicado en la esquina de las calles Prudente de Morais y Montenegro (hoy Vinicius de Moraes). Ellos eran Antonio Carlos Jobín (37) y Vinicius de Moraes (49). Las largas charlas bohemias solo eran suspendidas por el paso de una niña de no más de 15 años que marchaba rumbo a la playa de Ipanema, distante a una cuadra de aquel bar. Seguramente Heloisa Pinheiro nunca se hubiera enterado de quienes eran estos "viejos", ni les habría prestado atención si no hubieran compuesto un tema que traspasó todas barreras del idioma y dando popularidad a un nuevo género musical, la Bossa Nova. El tema musical se llamaba “Menina que passa”, hoy Garota de Ipanema.
Mira que cosa más linda, más llena de gracia
Ella es la “menina” que viene y que pasa
en un dulce balanceo camino del mar


Existen más de dos mil versiones registradas de este tema, y sigue siendo uno de los 10 más tocados y oídos en el mundo.

Las versiones mas representativas: Frank Sinatra, Nat King Cole, Sarah Vaugn, Los Sabandeños, Gal Costa...
Llevar el baile en la sangre: Una visita a los montes tulumbanos fue el principio del encuentro de un poeta con su musa inspiradora (el monte tiene ese encanto). Mientras tocaba su guitarra en la casa de "don Vivas", Carlos Di Fulvio recibe la visita de Doña Dominga, esta abuela que de una organiza el baile (para ella sola) baila como una muchacha. No distingue los ritmos, pero su corazón le marca la cadencia y ella es feliz. El personaje tiene toda la belleza de la gente simple de nuestro monte xerófilo y el maestro lo ha retratado como pocos. 

Esta chacarera nace cuando el folclore era casi todo zamba (excepto para los santiagueños) y nunca supe a ciencia cierta porqué adoptamos "Campo Afuera" como tema a cantar en las reuniones familiares, solo se que una noche la trajo mi hermano "Toto" y de ahí en más nos acompaña. 

Estos son solo unos pocos ejemplos de cómo hechos que para la mayoría pasa sin más, ni más, pueden convertirse en una obra de arte merced a la sensibilidad del artista.

Ser poeta es poder tocar el corazón de los demás y emocionarlo con palabras. Dichosos de los que pueden hacerlo, pero también dichosos de los que abren su corazón para emocionarse con los versos del poeta.
Dedicado a Rubén Darío "Toto" Spertino  

martes, 23 de agosto de 2011

… Y LA CAMPANA YA NO SONÓ LO MISMO

Se fue como vivió, sin hacer mucha "bulla", quizás con esa media sonrisa que siempre lo acompañaba. Amable y con la sabiduría de los tipos que supieron "garronearle" a la vida lo que a veces a cachetazos ella te enseña.
Este domingo el rincón quedó vacío y la campana ya no suena igual.
Querido Negro, qué campana estarás tañendo, y si Dios te recibió de buen humor (seguro que si),  quien sabe que instrumento celestial te habrá ofrecido, tan solo, ... tan solo para escucharte decir con tu acostumbrada humildad: “A mi?... A mi dame solo una campana”.
Julio Marcos Moyano descansa en paz.




jueves, 16 de junio de 2011

Feliz día...

Feliz Día, Papá
Parece resumir un agradecimiento a la paternidad que proviene de parte de nuestros hijos. Este domingo los papás nos sentimos un poco el centro de ese clan que supone la familia. Algunos tenemos la suerte de juntarnos alrededor de una mesa con nuestros seres más queridos.
En resumen se trata de un día en el que más o menos todos quieren que te sientas importante y en lo posible, reconocido y querido.
Debería ser un día feliz.
Pero (siempre tengo un “pero”), la felicidad de este día no proviene de la euforia que te haga sentir el hecho de ser alguien importante para los tuyos, lo cual sin duda es hermoso, sino en el reconocer en esa continuación, cosas en las que creíste.
Reconocer en los hijos valores que han sido importantes para vos (a pesar de que el día a día los haya ido desvalorizando, inclusive para vos mismo) es muy reconfortante. 
Es muy gratificante saber que creen en la palabra dada, en que la honestidad no se compra, que el sacrificio personal es la única forma de obtener logros que te dejen dormir de noche, que sean solidarios con los que sufren.
Y uno que ya está empezando a volver, con cierto escepticismo sobre las espaldas, se realimenta nuevamente con los valores que nos dieron a su vez nuestros padres.
Ese perfecto círculo de gente imperfecta, es el que te reconcilia con la vida. Es el que te hace pensar “esto es lo que yo soñé al formar una familia”.
Doy gracias a Dios por haberme permitido ser padre.
Feliz Día, Papá.... Tan solo por haber podido serlo.